Carta a una amiga que la está pasando mal


Tengo una amiga que la está pasando mal.

Y no, no es la típica salida evasiva esa de decir "tengo una amiga" para no decir "a mí me pasa tal o cual cosa". No. En este caso tengo una amiga que la está pasando verdaderamente mal.

Y como no sé qué hacer ni cómo ayudar, y los consejos de nada sirven - una amiga que da consejos más que amiga es una boluda - ya que tengo esta ventanita mínima, se me ocurrió escribirle desde acá.

Yo sé que lo más probable es que no me leas, aunque también sé que es probable que me termines leyendo. O que otra amiga lea y te cuente, o qué se yo.

Lo que sí sé son todas frases hechas, todos eslóganes de yogur pero que no por eso dejan de ser ciertos ¿no? Cosas tipo "siempre que llovió paró", "siéntate en el umbral de tu enemigo y verás pasar el cadáver de tu casa" y otras tantas que no por menos ciertas, hasta verguenza me daría decir.

Pero mirá; acordate de esa historia china que a mí me saca de las casillas porque me parece una soberana estupidez. Pero que a lo mejor visto desde un momento más ikebana de los que yo tengo, capaz que encierre una enseñanza y todo

Esa del tipo (hombres no hay) que se quiere levantar a la doncella, y la histérica ésta le dice que si quiere que le de bolilla se siente durante cien noches abajo de su ventana ¿Te la acordás? Bueno, en los cuentos cien noches son casi tres estaciones, y el pobre iluso se sienta en su banquetita abajo de la ventana de la chirusa esa bajo frío inhumano y calor animal. La mina lo relojea desde los visillos noche tras noche. A la noche noventainueve, el tipo levanta la banquetita, mete violín en bolsa y se va.

A mí ese tipo de cuentitos moralizantes me revientan la paciencia, porque claro, ante el menor signo de destrato, de un tiempo a esta parte mando al maleducado a cagar. Pero yo soy yo, y la que la estás pasando mal sos vos.

Así que a lo mejor podrías hacer algo tipo lo de la historia esa, y poner en el combinado treinta veces una canción... no sé; a lo mejor Penélope, de Serrat, y a la vez número veintinueve sacar el disco y decir "No señor, el final de este tema no me gusta", e inmediatamente poner otro, tipo No te dejes desanimar del Gran Charly, y a ese sí, escuchártelo unas tropecientas veces, hasta que se te meta en el ADN y mínimo te mejore el humor.

No va a ser la primera vez que te diga que no voy a decirte lo que pienso, para terminarte diciendo exactamente lo que pienso, y ya que estoy voy a volver a hacerlo.

Y es que nada bueno, ni noble, ni sano sale de la humillación. Ni de que te flageles con un látigo en la espalda, ni de que te hagan hocicar como animal con dueño.

Así que ya sabés. Y si no sabés, sabrás.
Que es lo mismo, pero en el tiempo.

Un beso grande.