Las bicicletas son para el deseo



Cada vez que la sobri cumple años, al final de la fiesta empieza a descontar: "¿Y, Tita Romu? Cuánto falta para mi próximo cumple?"

Y yo por jorobarla y verla enfurruñarse arranco: "A ver... Te faltan 12 meses... te faltan 52 semanas... te faltan 365 días... ¿Sabés cuántas horas te faltan? 8760 ...

Y cuando ya está con el ceño fruncido y rumiando, le aflojo: "No, en realidad te faltan 525.600 minutos."

Parece mentira: ya pasaron 31.536.000 segundos desde que me subí a La Estrella del Norte.

¿Dónde habrá quedado mi primera bici?

Si mi vida no fuera un continuo pedaleo
no me habría sentado a escribir.

Un beso grande a todos.