Parece que a mí me toca siempre esto de hacer las despedidas, y no me gusta ni un poco, ni nada. ¿Viste que la canción dice que cuando un amigo se va queda un espacio vacío? Bueno, cuando un cuaderno en internet se cierra, es un terrenito más que gana el spam.
Hay una chica que vive atravesando el océano, en un país en el que hablan un castellano raro, no como acá, y que tenía un diario como éste adonde yo cada vez más seguido me cruzaba a leer.
Ella venía también por acá, y nos encontrábamos también en otras partes igual de amigables y abiertas.
Claro, más de una vez me he puesto a pensar en lo raro que resulta esto de publicar las intimidades de una en el lugar más expuesto del mundo, y que a la vez de ser material de lectura, sean lugares de reunión con otra gente.
Me consta que por esta casa pasaron o pasan oficinistas, gestoras ante la DGI, cantantes orientales, gordos en pijama, rugbiers mendocinos com problemas machistas, ratones anónimos, ratones animados, minuciosos zalameros del Chaco, lectores con nick de seno, rabinos con problemas de amor, empleados públicos de la Rioja, profesoras esguinzadas radicadas en Barcelona, películas de Tarantino y más de cuatro que están igual de pirados que yo, y con los que se arman algunas conversaciones que son para caerse de culo (la sobri se ríe)
Bueno, Ani ha cerrado las puertas de su anotador por razones que serán muy válidas, pero que a mí como noticia me ha caído como el que te dije en el párrafo anterior (ahora no quiero que se ría).
El medio vaso lleno es que de un tiempo a esta parte, Anika se decidió a salir a la calle y a hacerle la vida imposible a los taxistas y a los pelotudos, que a veces son la misma gente, y a veces no, pero nunca se sabe de cuál hay más.
El vaso medio vacío es que cada vez esta flaca estaba escribiendo mejor, y ahora no la vamos a seguir leyendo. Y acá paro porque no es un obituario, y porque al final lo mismo al vaso lo lavo yo.
Pero en cuanto el próximo paso sea dejar de caer de visita, nena, entonces sí que soy capaz de tomarme un avión y pegarte un par de patadas ahí mismo.
Ahí donde vos ya sabés, y donde mi sobri se ríe.
| Romualda, Domingo 29 de Mayo de 2005 |