Romu en el suelo con calmantes


Estoy escribiendo cada vez menos, y no porque tenga menos cosas que contar. Estoy cansada, muerta, molida. Estoy para que me hagan hamburguesa sin pasarme por la picadora. Así como estoy, así nomás.

Capaz que es la edad que me está achacando más de lo que yo creía, pero no me quedan ya no digo fuerzas, sino ganas de hacer nada cuando llego a casa y me recuesto en el sillón.

Claro: también están la comida, la limpieza, las tareas. Sí: pero las tengo tan incorporadas que soy como el caballo del sulky, que vuelve al rancho con los ojos cerrados y un piloto automático que es más lo que le queda del día, que instinto u orientación.

Encima prendés la tele y te encontrás a cada paparulo que te dan ganas de tirarla desde la terraza.

Ayer sin ir más lejos había uno de esos chupacirios que los mirás y te imaginás cómo le huelen los pies, meta darle con el "no a la droga".

Me agarró una bronca de verlo tan desubicado, que me hubieran dado ganas de tomarme un avión y llegarme al estudio ese del gomero y la mesita ratona para decirle un par de cuatro frescas.

¿No a la droga? ¿De qué droga me hablás, infeliz? ¿Conocés droga más dura que estar encorvada nueve horas - digo nueve como podría decir más - en un escritorio; discutir con los clientes y los proveedores; ir y volver en un ómnibus desecho y atestado de otros tan baqueteados como yo; encontrarte todos los días bajo la puerta una factura distinta, y cada tanto volver a la casilla cero para otra vez tener que empezar?

Yo propongo ya mismo combatir ese flagelo. Ese y no otro. Y con lo que sea que esté más a mano. Si es cigarrillo, alcohol, torta de chocolate o ese orégano misterioso que cada tanto le pillo al nene en el cajón, me da lo mismo.

Quiero ya mismo una contradroga poderosísima que me haga alucinar. Que me transporte a un estado alterado en donde soy una entidad con derechos y no una máquina de repetir obligaciones. Que me haga sentir una yegua y no una burra.

Y el día que la encuentre... a ver quién es el guapo que me la quiera sacar.