- ¿Vas a hacer torta, tita Romu?
- ¿Querés que haga torta?
- ¡Claro! Sin torta no es cumpleaños.
- ¿Y de qué querés la torta?
- Ay, tita. Las tortas de cumpleaños son de chocolate. Con crema arriba. Y un adorno de los Simpson o de Floricienta.
- Mmm... Lo del adorno no sé.
- ¿Y vamos a invitar a alguien?
- Ay, nena. No es un cumpleaños. Bueno, es un cumpleaños, pero no es exactamente un cumpleaños.
- ¿Pero es o no es?
- ...bue. Ponéle que sí, que es.
- ¿Y a quién vas a invitar?
- Depende: ¿con cuántos querés compartir la torta de chocolate con crema arriba hasta que te quede un pedacito chiquito así?
-...
- Me imaginé.
- Tita...
- Sí.
- No, nada. Es una pregunta muy tonta.
- Bueno, entonces no me la hagas y listo.
- Bueno, te la hago.
- Dale.
- ¿No te vas a enojar?
- ¿Cuándo me viste enojada?
- ...
- Ufa, dale. Si sabés que con vos no me puedo enojar.


| Romualda, Viernes 16 de Marzo de 2007 |