De a dos y de a tres


- ¿Vas a hacer torta, tita Romu?

- ¿Querés que haga torta?

- ¡Claro! Sin torta no es cumpleaños.

- ¿Y de qué querés la torta?

- Ay, tita. Las tortas de cumpleaños son de chocolate. Con crema arriba. Y un adorno de los Simpson o de Floricienta.

- Mmm... Lo del adorno no sé.

- ¿Y vamos a invitar a alguien?

- Ay, nena. No es un cumpleaños. Bueno, es un cumpleaños, pero no es exactamente un cumpleaños.

- ¿Pero es o no es?

- ...bue. Ponéle que sí, que es.

- ¿Y a quién vas a invitar?

- Depende: ¿con cuántos querés compartir la torta de chocolate con crema arriba hasta que te quede un pedacito chiquito así?

-...

- Me imaginé.

- Tita...

- Sí.

- No, nada. Es una pregunta muy tonta.

- Bueno, entonces no me la hagas y listo.

- Bueno, te la hago.

- Dale.

- ¿No te vas a enojar?

- ¿Cuándo me viste enojada?

- ...

- Ufa, dale. Si sabés que con vos no me puedo enojar.