Mi heroína de la adolescencia no fue la Batichica, Gatúbela, ni mucho menos mi mamá. En mis años de carne firme, yo soñé ser Cachorra Bazooka.
La vida se desenrosca cuando menos lo esperás y te precipita contra las paredes más insólitas. No sé si una imagen vale por mil palabras, pero te ahorra unas cuantas. Que hoy no estoy en trance de escribir. Eso sí, aunque sea un cartel en la cocina, las cosas hay que hacerlas con estilo. Hoy duermo afuera, disculpen si tardo en encontrar un cyber. Un beso a todos.
Ocho, ocho y algo de la mañana.
(Portero eléctrico)
¿Quién es?
(...)
¿QUIÉN ES?
¿Romu...?
(...)
Romu... ¿sos vos?
Estoy sola en casa. El nene salió con los amigos o la novia, y el otro a esta hora parece que no va a volver. Mejor. Desde donde estoy, sólo se ve el silencio romperse y dibujar la ventana en el techo cuando algún auto pasa por la esquina, dobla y también sale de mi vida...
Clarita se puso como loca cuando leyó por encima de mi hombro la frase de Vitalio:
" Para razon alcanzar / tres cosas son menester / tenerla, hacerla valer... / y que te la quieran dar."
- ...¡Pero este hombre es un genio! - gritaba y anotaba en su agenda de frases brillantes la cita...
Estoy terminando a duras penas un día de cromagnon. El farmacéutico me recomendó cama, no pelotera. Y cómo hacés si en el momento menos pensado se te aparece el orangután y vuelta a la discusión infinita. No hay piloto automático que aguante en medio de la turbulencia continua...
En esta casa sólo falta un perro o un gato para que yo esté sola por completo. En mi habitación, el resplandor de pecera de la tele se desparrama sobre la eterna mole de ronquidos. En la pieza del nene, silencios sugestivos alternan con risas que se cortan de golpe. Yo estoy sentada en el sillón grande del living, acordándome no sé por qué del abanico de mi abuela.